El genio Gershwin, que introdujo improvisación en la clásica


Cuando estrenó "Rapsodia en azul" en Nueva York, a la segunda hora todo el mundo se aburría y no podía soportarlo, especialmente porque se había roto el sistema de ventilación, hasta que empezó a sonar un clarinete como si estuvieran descorchando una botella de champán, y aquel joven desconocido de 26 años se convirtió en el pianista del momento y aquella rapsodia en la pieza mas interpretada del siglo XX.
   A los 11 años escuchó "Humoresque Número 7" de Dvorak y le entró un flash-revelación, tenía que saber tocar algún instrumento. Su madre le compró un piano de segunda mano que dominó a los pocos años, tanto que su profesor no podía seguir su portentoso talento. A los 15 años dejó la escuela y comenzó a trabajar en Tin Pan Alley, un distritito de Nueva York donde bailarines, cantantes y productores se dirigían para obtener canciones de éxito. En 1924 Paul Whiteman quería atraer la atención del público de música clásica hacia el jazz, por lo que invitó a este joven talento, al que sumó el de los compositores Irving Berlin y Victor Herbert.
   Durante semanas no hizo nada porque estaba muy ocupado con su empleo, pero se le ocurrió trabajar en una rapsodia (una forma más libre orquestal) con improvisaciones blues.
   Durante un viaje en tren de Nueva York a Boston le vino la inspiración de los ruidos del propio tren. En una página de la rapsodia solo figuraba escrito "Piano solo: Wait for Nod" para improvisar, algo que nunca jamás se escribió en una pieza clásica. Incluso hoy en día esta sección "libre" permanece tal cual escrita y obliga a sesudos pianistas a improvisar, con lo que no hay dos conciertos iguales, lo que supone una genialidad.
  Los críticos, como suele ocurrir, no entendieron aquello y lo consideraron "poco formal" y "demasiado rígido para llamarlo jazz". Leonard Bernstein y Duke Ellington grabaron sus interpretaciones, que tuvieron gran éxito. Inspiró a otro genio, John Williams, y también a Randy Newman, ambos compositores muy conocidos en Hollywood. En 1937 George Gershwin falleció de un cáncer. Dos años antes había compuesto "Porgy and Bess" con clásicos como "It Ain´t Necessarily So" y "Summertime", pero ya antes, en 1928, compuso "Un americano en París".

Originalmente se iba a llamar "Rapsodia americana", pero su hermana le convenció a que introdujera una nota de color, y así le puso "Blue", porque había toques blues en la obra. Woody Allen la adoraba, y en la película "Manhattan" puede escucharse la parte "andantino moderato", que se corresponde con la más romántica o "himno a Eros". Cuando la estrenó eran 21 músicos, pero con el tiempo se fueron introduciendo instrumentos para una gran orquesta. El video que tenéis aquí es un homenaje de Brian Wilson (Beach Boys) con una de las canciones inacabadas de George Gershwin.

1 comentario:

manipulador de alimentos dijo...

Brian acercándose a uno de sus grandes héroes. ¿Qué seríamos los unos sin los otros?