Un canto contra la opresión


A los 26 años y tras 9 Lps su nombre era de sobras conocido en Estados Unidos. En 1968 tenía en su poder dos premios Grammy y había vendido 5 millones de singles y en su casa tenía dos discos de oro. En febrero de aquel año el Reberendo Martin Luther King la invitó a una celebración y Detroit declaró el último viernes de ese mes como el día de Aretha Franklin. El lider del movimiento por los derechos civiles y el reconocimiento de su comunidad no podían hacerla mas feliz, pero dos meses mas tarde MLK fue asesinado. Eran las 18:01 horas del 4 de abril en el Motel Lorraine de Memphis. El pueblo de Detroit tomó las calles frustrado e incluso el gran James Brown tuvo que calmar por televisión a la población negra. La hija del predicador, cuyo tema "Respect" hablaba de igualdad racial, tenía en mente otra canción, "Think", que llegó a vender 6 millones de ejemplares en el mes de mayo en que salió al mercado. Era un canto feminista a las armas, una declaración sexual, económica y social de indenpendencia, un mensaje feroz para América. Se convirtió en una canción simbólica de los oprimidos, muy escuchada por los veteranos de la guerra de Vietnam en los años venideros. Franklin cantó en el funeral de MLK y ayudó económicamente a crear la fundación que lleva el nombre del predicador. En 1980 pudo vérsela cantar con ferocidad este tema en la película de los Blues Brothers, pero hoy casi nadie recuerda todo aquello. Merecería la pena escucharla en estos momentos que vivimos.