
La resurrección de Ozzy se debe a un jovencísimo guitarrista, Randy Rhoads. Bajo las instrucciones de Sharon se iniciaron audiciones por las que pasó Gary Moore sin éxito, tras abandonar Thin Lizzy, pero un joven que todavía vivía con su mama, que no había probado el alcohol, y cuya primera novia fue el grupo Quiet Riot, fue el que se llevó el premio.
Los otros dos miembros del grupo fueron el bajista de Rainbow Don Aisley y el batería de Uriah Heep Lee Kerslake. Sharon los consideraba unos carcas porque tenían unos 30 años y quería echarlos del grupo. Cuando eso ocurrió RR quiso también irse a Eropa para continuar sus estudios de guitarra clásica. Lee Kerslake fue quién le recomendó que siguiera con Ozzy porque estaba cosechando un gran éxito. Cuando conoció la noticia del trágico accidente del avión privado en el que se estrelló se arrepintió toda su vida de aquella recomendación, ya que estaría todavía vivo y posiblemente con una fructífera carrera en solitario. Así es la vida, Ozzy siguió como si nada con otros músicos muy jóvenes y una carrera muy brillante. Llegó a regrabar sus dos primeros discos con otros músicos para que no aparecieran Kerslake y Aisley, si bien en 2011 se reeditaron con el master original.
De Rhoads solo se acuerdan los miles de fans que todavía hoy tiene, pero no el gran público. Fue un jovenzuelo que revolucionó, junto al guitarrista de Van Halen, el heavy de los años 80, con un sonido único y fiel heredero del que la década anterior habían popularizado Ritchie Blackmore y Jimmy Page.
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