La película de culto en la que Nirvana basó su fama

Dicho así parece extraño, pero Kurt Cobain quiso el ambiente punk de esta película para el clip de "Smell like teen spirit" que les daría la fama y los daría a conocer a todo el mundo. Su intención era vender cien mil discos con este video en MTV, pero jamás pensaban alcanzar la fama que lograron y que llevó a la tumba a Kurt.
  Matt Dillon se estrenó en esta película que cuenta la historia de los jóvenes de un pueblo cansados de obedecer las órdenes de sus conservadores padres y profesores. Su violencia hoy en día no sería políticamente correcta, por lo que seguramente no la encontraréis en ningún formato, pero por ello es de culto. Lo ocurrido en Londres recientemente tiene cierta similitud con lo mostrado en el video: Gamberrismo gratuito. El director es Jonathan Kaplan y la película es del año 1979, un año muy punk.
La historia del film está inspirada en una oleada de actos vandálicos de bandas juveniles (Gangs) en EEUU.
Con música de Arcade Fire parece que incluso es de este año. Por cierto, el éxito del videoclip de Nirvana no es otro que el haber llamado para su grabación a un casting de fans, lo cual puede comprobarse feacientemente en su actitud sincera hacia el grupo. Pocos eran los que conocían a Nirvana antes de que se grabara aquel videoclip histórico.
Esta es la otra película en la que se inspiró Nirvana para su videoclip: el clásico punk de los Ramones: Rock And Roll High School.
Cuando se grabó todos, grupo y fans, solo querían estar media hora en el gimnasio del instituto, pero a las 11 horas de grabación los chicos solo deseaban romperlo todo y destrozar el gimnasio. El director estaba tan harto de ellos y cansado que les dijo: "Adelante", una palabra mágica que despertó la espontaneidad que podéis observar en el clip. Los últimos 30 segundos son los chicos destrozando el set y los miembros del grupo sumándose a ellos. Otra anécdota que se cuenta es que el director habló con los representantes de la compañía discográfica porque Kurt no quería tocar más veces la canción tras la tercera toma, lo que supondría abandonar el proyecto. Lo hizo obligado y eso se observa cuando la cámara se acerca a su rostro y se ve el enojo y la desesperación de una persona harta que desea irse de allí porque piensa que está perdiendo el tiempo tontamente. Entre los deseos de Kurt para la edición final estaban que cuando saliera tocando la guitarra se mostrara las posiciones de sus manos totalmente incorrectas, como así puede apreciarse. El director cuenta que en su experiencia los artistas solo se preocupan por salir guapos, algo muy primitivo, pero Kurt era mucho mas inteligente, le importaba un carajo salir bien o mal, lo que realmente deseaba era contar algo. Sam Bayer es el director, por cierto.
Una anécdota, 17 años después aquí tenéis al niño que aparecía en Nevermind enseñando la pilila con 1 añito: Spencer Elden. El fotógrafo se hizo tan famoso que lo contrató Coca Cola: Kirk Weddle.