Visitando la "Calzada del Gigante" y el castillo Dunluce

A principios de julio de 2014 visité Irlanda del Norte para ver los escenarios donde se rodaron escenas de Juego de Tronos y me encontré con la sorpresa de los escenarios donde se sacaron las fotografías del quinto disco de Led Zeppelin, el titulado "Houses of the Holy", es decir, la "Calzada del Gigante", un lugar que es Patrimonio de la Humanidad, y el castillo Dunluce, que está a unos diez kilómetros. Ambos lugares son espectaculares. La calzada son ocho kilómetros de costa que visitan cada año dos millones de personas, es decir, lo mas visitado de Irlanda. Lo curioso es que es visitado desde el siglo XIX y que incluso había en el siglo pasado un tren que realizaba el viaje a esta costa para ver este paisaje tan peculiar que la tradición irlandesa atribuye a obra de un gigante, cuando lo científico sería hablar de una gran erupción volcánica de hace millones de años y la acción de la meteorología (lluvia constante) y del mar que deshace ese tipo de roca como si fuera una cebolla quitando capa a capa. Lo pintoresco es la forma perfectamente geométrica de las rocas en forma hexagonal. En cuanto al castillo, está en ruinas y no entré a verlo por ello, de lo cual me arrepiento, aunque pude visitar todo el exterior y es impresionante porque está sobre un acantilado y sobre una playa. Debajo del castillo hay una cueva que va a dar al mar y fue en España cuando me enteré que es el castillo que aparece en la cubierta interior del disco de Led Zeppelin. En internet hasta he visto a dos payacas que visitaron la calzada y se pusieron un traje de color rosa que les cubría todo el cuerpo para aparecer en las fotos como los niños que aperecen en la portada. Esos niños no eran otros que dos hermanos que hoy creo que trabajan en la BBC y que según recuerdan pasaron mucho frío cuando les sacaron aquellas fotos desnudicos, algo que hoy sería totalmente inapropiado. Las fotos las polarizaron de tal forma que el color es muy brillante y forzado, lo que le da ese tono misterioso. Ese efecto era propio de la época sicodélica y del sello Vértigo, lo cual copiaron las grandes compañías como Hignosis, la misma que luego diseñaría las portadas de Pink Floyd que harían famoso al grupo. Porque además de la música contaba mucho la imagen.