Archivo del blog

Mostrando entradas con la etiqueta Los Contentos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Los Contentos. Mostrar todas las entradas

La mejor canción de rock español en finales de los años 80


Los Contentos Formados en 1987 en Lugo e inspirados en la película de Easy Rider (Dennis Hopper, 1969) para el nombre de la banda, Los Contentos fueron pioneros en eso de introducir el garage, versión sucia y ruidosa en Galicia. Dejaron un LP y un EP cargados de fuzz y se disolvieron en 1992. Hubieran podido ser algo parecido a lo que lograron los longevos Doctor Explosion en Asturias. Por: Tomás González Lezana

O fillo de Don Vicente, que deixaba as orellas quentes

A Piti lo conozco de la Aneja. Su padre, Don Vicente, era famoso allí por los tirones de oreja. Era onubense de padres segovianos, criado en Lugo y fundador del grupo Los Contentos, lo mejor de la sicodelia que ha dado este país. Su mejor tema decía algo así como "Dónde está mamá y cuál es su secreto".
El coche fúnebre procedía del fructífero negocio del padre de Fran, con el que podía adquirir las prohitivas Rickenbaker y Gibson, mientras los demás soñaban con las Ibáñez. Estaba además el batería Bambi, el obrero de la banda, y Fito, el bajista del grupo de folk Brath, cuyo batería, Eloi Caldeiro fundó en 1976 Tebras, y que era el dueño de los estudios "Sons Galiza" (1988) donde grabaron su único Lp, cotizado en Ebay a unos 40 leuros.
Los pedalicos "wah wah" y "fuzz" eran debilidad de Fran, aunque nunca supo sacarles partido. Meritoria fue su adaptación del “You gotta take that girl” de 13th Floor Elevators.
Era el lider de "Tri Bus Band" y con Tosar creó The Ellas. Dicen que estuvo en Siniestro Total y en Los Enemigos, pero yo nunca lo ví tocar en ellas. Casi gana un Goya por una canción de una peli de Icíar Bollaín, pero retiraron la candidatura y desconozco los motivos
Muy canterburiano el grupo del Tosar.
Una vez me pidieron unas diapositivas de animales salvajes que tenía hasta que descubrí que las utilizaban con un proyector en los conciertos que hacían en los pubs. Era cutre, pero resultaba sugerente con la música.
Lo mejor de todo era el local "2 de copas", del que era dueño Fito. Estaba en un callejón sin salida y yo llegué a pinchar allí años antes con Xavier Valiño y Comesaña de camarero (Semen Up). Era nuestra "Cavern".