Cat Stevens tocó con Ozzy Osbourne y volvió al ruedo


Todos tenemos buen recuerdo de aquel Cat Stevens de los años 70, pero un buen día estaba bañándose en una playa de Malibú y casi la palma, y cuando se veía en el otro mundo se encomendó a Dios y resulta que una ola lo lanzó a la arena de la playa. Como estaba en deuda con él coincidió que su hermano le pasó un libro del Corán (Cat Stevens nació en Grecia y debe ser que la influencia turco-musulmana debe ser fuerte entre ellos) y se lo leyó de pe a pa. Tanto se lo leyó que un día que vio a Salman Rushdie dijo a un periodista que habría que matarlo. Luego se arrepintió. Curiosamente antes de decir eso se le ocurrió salir en televisión cantando su famoso tema Peace Train mientras Ozzy Osbourne cantaba Crazy Train de su tema en solitario. Era una broma de mal gusto que ayudó a socavar su popularidad. Se dejó la música hasta hace unos pocos años, pero ya no vende ni de coña. De hecho su último disco puede adquirirse por 3 euros en cualquier tienda y eso que parece ser bueno. En fin, otra cosa curiosa del cantautor al hacerse Yusuf rechazó los derechos de autor del 40 por ciento de sus canciones porque contenían temas impropios de su religión con picardía sexual y así descubrimos que el tema "The boy with a Moon and a star on his head" cuenta en un momento dado como el protagonista le hace el amor a la hija de un granjero de camino a su boda, lo que no sólo sentaría mal al Islam, sino al Papa Francisco. Parece ser que el 11 de septiembre le sentó mal y recapacitó bastante su religión, volviendo inmediatamente a coger su guitarra acústica, pero el paréntesis musulmán sólo le ha servido para que muchísimos musulmanes en todo el mundo le agradecieran su compasión y forma de ver el mundo, ya que ellos se consideran totalmente ajenos y contrarios a la violencia predominante hoy en día enfrentada con el resto del mundo.