Irreverentes



El rock español desde hace años ha sido lider mundial en irreverencia, mucho antes que Lady Gaga, y con más ironía, gracia y desparpajo. Nada que ver con Alice Cooper y sus serpientes, pero con mucha picardía. Recuerdo a Alberto Comesaña trabajando con el que suscribe en el pub Stilton y creando en su cabeza lo que poco después sería su proyecto Semen Up.
Alberto primero creó un grupo con unos amigos que luego sustituyó por una orquesta de pachanga de Vigo, con cuya cantante se casaría. Antes de aquello se le ocurrió dar un concierto inicial en una discoteca, acompañado de una hermosa señoría, en el que, como nos anunció, iba a copular. Aquello motivó lleno general en la sala aguardando ese momento que nunca llegó del todo, pero casi. Me recordó a Iggy Pop masturbándose en directo. Luego comprendí que todo era un montaje para vender discos, que él se había dado cuenta que estrellas rutilantes del rock tenían mucho de pose, como David Bowie, y de actores, y que vendían un producto irreverente que no se creían ni ellos. Alguno, cuando lleva cierto tiempo haciendo el chorra llega a creerse el personaje que interpreta como Angus Young haciendo de niño malo con AC/DC.