El nuevo de Black Sabbath a punto de salir


Lástima que se haya descolgado el batería, pero su sustituto es una máquina. Lo mejor de todo es el productor, el barbudo Rick Rubin, que dará consistencia al resultado final de unos sexagenarios más preocupados de sus multimillonarias facturas que del compromiso con sus fans de toda la vida, aunque veo a Ozzy desconocido, sobrio y sereno, alejado del estereotipo que MTV se preocupó de vender al público, de un ex drogadicto alcoholizado y loco viviendo en L.A. con su extraña familia.