No teníamos nada que hacer salvo música

Así de claro lo explica Justin Hayward, de Moody Blues, en el documental sobre su paso por la Isla de Wight en 1970 para recordar aquellos años en los que sólo tenían la música que hacían, no ganaban mucho y ni coches, ni casas, ni dinero. Cantaban sobre sus propias vidas y eso fundamentalmente era lo que les diferenciaba con lo que mas tarde ocurriría. Que aquellos grupos de finales de los años 60 y principios de los 70 se convirtieron en millonarios, se casaron, tuvieron hijos, guardaespaldas, personas a su cargo, responsabilidades, managers, etc, etc...Antes eran muy ambiciosos y muy serios respecto a su música, luego serían también muy ambiciosos y serios, pero respecto al dinero que ganaban y no tanto en su música, aunque grabar un disco le llevara meses y en sus inicios apenas unas horas. Cada día vivían la música que hacían con verdadera pasión porque era parte de su vida y de sus almas. Luego vendrían los enfados, riñas, peleas y discrepancias con sus compañeros de toda la vida. A veces alentadas por sus propias esposas, que veían en las largas giras una amenaza para la familia. John Bonham, el batería de Led Zeppelin fue el que mas sufrió aquel distanciamiento de su familia y amigos, que ahogó en vodka con naranja, lo que le llevó a la tumba.