Lennon no enseñó hacer O con canuto


Que el Sargento Pimienta fue el que inició la sicodelia es como decir que los periódicos cuentan verdades. En 1966 ya había salido en Tejas "The Psychedelic Sound of The 13th Floor Elevators", un disco de sobras conocido hoy en día por cualquier aficionaducho, excepto esos que se hacen socios del Spotify a razón de 7 leuros al mes creyendo que así pueden escuchar Los Panchos hasta saciarse y con eso ya son melómanos del copón de la baraja. La policía tejana llegó a desmontar sus amplificadores pensando que había cocaína en su interior que hacía que sonara así la música. Poco antes Zappa, en Laurel Canyon, vivía en una comuna hippy acompañado por groupies, y sacó ese mismo año en el mercado "Freak Out", que sí que inventó el término friki preguntandose "qué tienen en el cerebro los polis?", el mismo cerebro de la portada del Face to Face de los Kinks, inventores del heavy-rock. Igual que los Sex Pistols tampoco inventaron el punk, sino que fue el grupo The Monks en 1966, ex militares americanos en Alemania. La Quinta Dimensión de los Byrds fue ese año otro viaje a las alturas. El tema "Eights Mile High" llegó a censurarse en Estados Unidos porque el término "High" aludía a estar colocado. "Pet Sounds" de los Beach Boys también supuso un desafío para los Beatles, que dicen que sacaron su "Sargento" para decir al mundo que ellos también podían hacer genialidades por el estilo. En el mundo del jazz "A love supreme" de John Coltrane supone otro viaje sicodélico, pero el primer disco sicodélico es el primero de Joan Baez después de tocar por cafés de Boston a finales de los 50, con 20 años, con su "House of the Rising Sun", abanderando de paso los movimientos protesta de indignados. Luego Joplin llegaría desde Tejas también con su voz cultivada con Jack Daniels para romper todos los esquemas, incluyendo su crítica hacia la clase acomodada que viajaba en Mercedes Benz, mientras los progres lo hacían en Nazi-Boogie (VW California).