Problemas


Juan José Millás ha escrito recientemente que la crisis es como un avión cuyo piloto estuviera drogado o borracho. Como aquella película "El mundo está loco, loco, loco", en la que esa avioneta es pilotada por dos palurdos que no dejan de tocar todos los botones y desde la torre de control intentan sin éxito hacerle aterrizar. También Millás compara la actual situación a cuando se sacrificaban las mejores doncellas para los dioses y cuando no surtía efecto sacrificaba a 10 niños, y luego a 10 ancianos y así hasta el infinito y más allá. Lo ocurrido ayer en Valencia da algo que pensar. Muchos serán los que se queden (nos quedemos) sin trabajo este año fatídico. Los de la oposición están calentitos en su asiento, con internet y nómina fija sí o sí. El gobierno tocando los botones de la nave que va sin rumbo. Decía el protagonista gordito y gay de "Modern Family" tras recoger el Emmy que lo que temía era volver a la cola del paro. Si él teme eso, que no haremos los demás. Menos mal que nos queda soñar: