Lou Reed "Transformer"


Reed tuvo la inestimable ayuda de David Bowie y de su guitarrista Mick Ronson, dándo un nuevo sonido potente al neoyorquino. En 1997 fue nombrado el album número 44 más influyente en la música del milenio, y el 55 en el ranking de la prestigiosa revista New Musical Express, mientras que en 2003 la revista Rolling Stone lo puso en el puesto 194 de los 500 mejores discos de todo el mundo, mientras que en la revista Q era uno de los cien mejores.