Lo nuevo de Coldplay tiene un poco de tecno-pop y la épica habitual


Es una perfecta banda sonora para esa película familiar de un lugar paradisiaco, como así he hecho yo con mi reciente viaje a Brujas, adonde os recomiendo viajar cuanto antes y alquilar una bicicleta. Da gusto ver esas ciudades en las que todos los  habitantes, niños, jóvenes, adultos, ancianos...van en bici a todas partes. A las 4 de la mañana incluso había marchosillos haciendo eses en sus bicis. Grupos de jóvenes acudiendo a su pub en ellas. Todas tienen un candado que en España no existe y que va fijado en la rueda trasera con la llave puesta. Cuando dejas la bici solo tienes que girar la llave y bajar una palanca, momento en el que queda bloqueada la rueda y te quedas con la llave. El problema es si pierdes la llave, porque allí no se roban bicicletas, solo se toma alguna prestada por una urgencia, de ahí los candados.
  En cuanto a Coldplay, ya les vale lo de Rhianna, el peor tema del disco, y también ya les vale repetir hasta la saciedad la fórmula de entradita que da pie a la entrada de una base rítmica de vértigo para el temita épico de marras, tal y como popularizó U2. Más guitarra que nunca, y el piano parece que ya no mola tanto. Hay un tema acústico que es de lo mejor de este trabajo que posiblemente venderá mucho porque tiene temas que se escucharán en las discotecas. Se trata del segundo videoclip del disco "Mylo Xyloto" dirigido por
Mat Whitecross, que codirigió el documental "The Road to Guantanamo". En el video se ve a Chris Martin disfrazado de elefante sobre una bici tratando de escapar, que encuentra otro grupo de elefantes tocando música, con los que se junta.