La fama destruyó el country-rock de L.A.













La fama acabó con la comuna hippy de Laurel Canyon (Los Ángeles). Demasiada coca, hachís y fama en tan poco tiempo. Todo ello queda reflejado muy bien en el disco "Hotel California" de los Eagles, grupo que detesta David Crosby, porque, según él, en directo no varían una coma los temas y son tan comerciales como The Monkees. 
  La comuna la formaron Jackson Browne (en la foto de la derecha es el que está acostado en el extremo derecho al lado de los componentes de los Eagles en la contraportada de Desperado), J.D. Southern, Rita Coolidge, Linda Rondstan, James Taylor, Judee Steel, Gram Parsons, Joni Mitchell, CSNY, Carly Simon y el empresario David Geffen, que fundó el sello Asylum Records en 1971, y empezó a firmar contratos con la mayoría de ellos. Luego vendería el sello a Elektra-Warner Bros. y en 1980 crearía su propio sello, del que saldría echando pestes Neil Young tras cuatro Lps porque le pedía comercialidad y él prefería el country de "Old Ways", que luego llevaría en una gira en directo, motivo del último disco que ha salido al mercado este año.
  En Venice estaba el local "El Chingadero", donde tocaron por vez primera los Eagles. Mitchell, Mama Cash y toda la panda estaba allí bailando toda la noche al ritmo de "Witchie Woman" y de las otras seis canciones que repetían hasta la saciedad. Pues de allí pasaron directamente al Roxy Theatre, un club de superlujo donde solo podían entrar las estrellas de Hollywood o la realeza del rock tipo John Lennon. Ahí se terminó el fenómeno ingenuo que dio al mundo el conjunto de discos más interesantes de la historia.



El incidente en el Woodstock californiano (Altamont) donde murió asesinado por Hell Angels un hombre de color puso fin al sueño dorado, que duraría un par de años más en las apartadas colinas de Lost Angeles.


   En esta fotografía se ve perfectamente cómo le clavan una navaja al pobre espectador negro.