El rapto de Hendrix

Es uno de los acontecimientos en la historia del rock más misterioso. Incluso se dice que la muerte de Hendrix en septiembre de 1970 en Londres no pudo haber sido por la aparente sobredosis de pastillas para dormir,sino que fue consecuencia posterior a lo que ocurrió a finales de 1969.
   Ocurrió en la noche del 10 de septiembre de 1969, cuando Hendrix tocó en un club de la Mafia, el Salvation de Nueva York.  El dueño del club, Bobby Woods, era quién facilitaba la coca a Jimi. Ambos dejaron el club tras el concierto, y una vez que Hendrix se quedó solo por las calles de la gran manzana, fue abordado por cuatro desconocidos que le pegaron una paliza y se lo llevaron en un coche a una casa de Brooklyn, sin que sus amigos supieran nada de él durante dos días.
Los gangsters Bobby Woods y Genaro Sirico fueron algunos de los que frecuentaban aquel local. En febrero de 1970 Woods apareció muerto de cinco disparos en la cabeza. Curiosamente Sirico es conocido hoy en día por su papel de Paulie "Walnuts" Gualtieri, en el docudrama televisivo "Los Sopranos". Hendrix había pasado la noche anterior del concierto con Woods y la Mafia quería saber qué le había contado.
Pero dicen que la versión con mayor similitiud es la que apunta a que aquel rapto de la Mafia pudo deberse a un encargo de Mike Jeffery, su manager, al mosquearse con él cuando se marchó con su nueva banda a una casa-granja cerca de Woodstock (SHOKAN HOUSE). Era un tipo que decían que pudo haber pertenecido al MI6, con pinta de todo menos de manager, sin escrúpulos y que le importaba un pepino la música. Solo mostró cierto interés cuando Hendrix era una mina de oro solo explotada por entonces por amigo del guitarrista, Chas Chandler. De hecho la mafia llegó a ir a la Shokan House a amenazar a Hendrix. La policía de Nueva York nunca investigó estos hechos y los que sabían algo ya han muerto.

  Todos conocéis los líos de la mafia con la música, pero siempre se circunscribieron con la música hortera machista tipo Flan Sin Nata o Julio Catedrales, pero el rock era ajeno a este circo. Eso sí, el manager de Led Zeppelin, sin pertenecer nunca a ninguna organización mafiosa, era un apasionado de la mafia y creo una escuela. Era una mole de 150 kilos, alto y animal de bellota. Page, Plant y Jones le culparon en parte de la muerte de Bonham porque era su responsabilidad que se apartara de la bebida. Tras aquel episodio se distanciaron y nunca lo invitaron a los posteriores conciertos y homenajes que recibió el grupo. Era un padre para ellos, pero lo dejaron de lado a la primera de cambio, a pesar de que le debían la fortuna que habían cosechado y que todavía hoy en día siguen cosechando con los royalties.