El Paraiso: Friar Park

George Harrison llegó a pasarse 12 horas diarias plantando flores y árboles en 17 hectáreas de la mansión que adquirió a una escuela de chicas de Juan Bosco y otrora propiedad de un excéntrico millonario. Tanto es así que en su interior hay lagos, cascadas, cuevas y el palacio, ni te cuento con sus 120 habitaciones y sus gárgolas. Era el más jóven y tímido de los Beatles. Pasaba horas meditando, pero luego le encantaba la fiesta. Otra afición suya fueron las carreras de coches. Su hijo comentó recientemente en la revista Rolling Stone que su padre había trabajado tanto en el jardín sabiendo que uno construye un jardín no para tí sino para futuras generaciones, y posiblemente cuando se abre al público es el jardín más visitado del Reino Unido.