Circo del sol, el barroquismo circense

El jueves viajé a Alicante para ver un espectáculo del "Circo del Sol", del que nunca había visto nada, aún cuando los amigos no escatimaban elogios para este negocio circense.  La sede se encuentra en Quebec, pero hoy en día es un supernegocio con inversores del mundo del petróleo que tienen montajes en todas partes menos en la Antártida. El origen de su nombre se remonta a un día en que su creador, Laliberté,admiraba una puesta de sol durante un viaje a Hawái. El espectáculo que vi se llama CORTEO “cortejo” en italiano, es un desfile lleno de alegría, una procesión festiva producto de la imaginación de un payaso que representa su propio funeral en un ambiente carnavalesco, mientras unos ángeles de la guarda vigilan en silencio. A través de una mezcla de lo grande y lo pequeño, lo ridículo y lo trágico, de la magia de la perfección y el encanto de la imperfección, el espectáculo pone de manifiesto la fuerza y la debilidad del payaso, así como su sabiduría y su delicadeza para ilustrar esa porción de humanidad que reside dentro de todos nosotros. Creado y dirigido por Daniele Finzi Pasca, cuenta con la actuación de 65 artistas.
Podréis ver a una enana elevada al cielo por grandes globos, a uno sobre una escalera, otros saltando entre dos camas, unas hermosas mujeres colgadas de fantásticas lámparas, ex atletas olímpicos en barras fijas, en fin, dos horas de un gran espectáculo del que destaco especialmente la música en directo del grupazo que los acompaña. Lo que me conmovió fueron los dos fallos que se produjeron que subraya que se trata de algo muy vivo y peligroso. En uno se lanzaban por el aire a las chicas desde unos 10 metros de altura. En una de estas una mujer cayó al vacío sobre la red porque no llegaron a tiempo de cogerle las muñecas. En otro una chica, sobre el cable, resbaló lo suficiente para poder caerse, pero un cable sobre su espalda evitó el desastre. Otro leve fallo fue el de un hombre al que tres personas le tiraban aros a toda velocidad. Los tres últimos se le atragantaron. Todo muy fresco y recordadon la gloriosa época de los circos, sin fieras, pero con destreza, fuerza e ilusión.
Lazarus Gitu es un ejemplo de este tipo de circo. Si véis ésto sin sorprenderos os hago un masaje de 15 minutos con final feliz.
UN POCO DE HISTORIA
El término «Cirque du Soleil» se usó por primera vez para nombrar el espectáculo que montarían Laliberté y Ste-Croix para conmemorar el 450 aniversario del descubrimiento de tierras canadienses por Jacques Cartier, con el cual recorrerían la ciudad en 1984.
Con la idea de adquirir experiencia en las artes escénicas, el canadiense Guy Laliberté recorrió el continente europeo como músico folclórico y ambulante, tras haber abandonado sus estudios universitarios. En 1979, regresó de vuelta a Canadá, donde aprendió la técnica del tragafuegos. Más tarde, ayudó a organizar una feria de verano en Baie-Saint-Paul con sus amigos Daniel Gauthier y Gilles Ste-Croix.