Randy Rhoads, el mejor guitarrista de principios de los 80


Era verano de 1979 y Black Sabbath había expulsado a su cantante, Ozzy Osbourne, porque estaba completamente loco debido al continuo abuso de alcohol y drogas. Don Arden, un infame Al Capone del rock y manager del grupo, lo recluyó en Le Parc Hotel de Hollywood, donde estuvo varios días consumiendo pizza, recibiendo a groupies y totalmente ido. La hija del manager, Sharon Arden, a sus 27 años ya teniá mucha mili con lo de estar al lado de las estrellas del rock desde los 18 años. Cuando visitó a Ozzy en aquella habitación de hotel se quedó totalmente anonadada con lo que se había encontrado: Un tipo con barba de varios días, latas de cerveza y cajas de pizza vacías por todos lados, olor nauseabundo y...le entró eso que le entran a las mujeres de ayudar al desvalido. "Si te lavas seré tu manager", le dijo la chica. Luego sería su esposa, como habréis comprobado en el reality de MTV.
  La resurrección de Ozzy se debe a un jovencísimo guitarrista, Randy Rhoads. Bajo las instrucciones de Sharon se iniciaron audiciones por las que pasó Gary Moore sin éxito, tras abandonar Thin Lizzy, pero un joven que todavía vivía con su mama, que no había probado el alcohol, y cuya primera novia fue el grupo Quiet Riot, fue el que se llevó el premio.
Los otros dos miembros del grupo fueron el bajista de Rainbow Don Aisley y el batería de Uriah Heep Lee Kerslake. Sharon los consideraba unos carcas porque tenían unos 30 años y quería echarlos del grupo. Cuando eso ocurrió RR quiso también irse a Eropa para continuar sus estudios de guitarra clásica. Lee Kerslake fue quién le recomendó que siguiera con Ozzy porque estaba cosechando un gran éxito. Cuando conoció la noticia del trágico accidente del avión privado en el que se estrelló se arrepintió toda su vida de aquella recomendación, ya que estaría todavía vivo y posiblemente con una fructífera carrera en solitario. Así es la vida, Ozzy siguió como si nada con otros músicos muy jóvenes y una carrera muy brillante. Llegó a regrabar sus dos primeros discos con otros músicos para que no aparecieran Kerslake y Aisley, si bien en 2011 se reeditaron con el master original.
De Rhoads solo se acuerdan los miles de fans que todavía hoy tiene, pero no el gran público. Fue un jovenzuelo que revolucionó, junto al guitarrista de Van Halen, el heavy de los años 80, con un sonido único y fiel heredero del que la década anterior habían popularizado Ritchie Blackmore y Jimmy Page.