Por suerte la ficción supera a la realidad


 la súbita aparición de un virus que se transmite por el aire y mata en cuestión de días (os suena?)
Lo curioso es que investigan los primeros contagios y ven la progresión aritmética de la propagación. ¿Se transmite por las aves?¿es un ataque terrorista?¿cuál es el origen?, son las mismas preguntas que me he hecho cuando conocí lo de Hamburgo, sobre cuyo origen todavía desconocemos la verdadera realidad y alcance. Eso sí, nos hemos quedado con la broma de los pepinos que ha dejado a este país con miles de millones menos en tiempo de crisis, como ayudita extra de Merkel, la Hitler del siglo XXI