La Música Clásica y la Naturaleza


Existen cuatro compositores de música clásica obsesionados con la Naturaleza y estos son Olivier Messiaen, Luise Adolpha Le Bean, Einojohani Rautavaara y George Crumb. Os traigo un ejemplo de este último, gran amante de los Océanos, con una pieza sobre las ballenas, pero de todos ellos resaltaría el primero, ornitólogo que a principios del siglo XX realizó todo un catálogo de pájaros (Catalogue d'oiseaux) en el que intentó plasmar en partituras los sonidos de esos animales, a los que observó de cerca con admiración y en total silencio. El silencio, ese estado que solo existe en el planeta Tierra y en ningún otro lugar de la Galaxia. Las grabaciones de otros planetas muestran un ruido ensordecedor ocasionado por el viento constante. Sería insoportable e inmensamente peor que tener una mosca detrás de la oreja constantemente. Disfrutad el silencio o en todo caso el sonido de los pájaros y de los animales en general.