Jon Krakauer y su "mal de altura"

Lo conocí gracias a le peli de Sean Penn "Hacia rutas salvajes", tras la que leí el libro, y he comprobado que a mis amigos les decepciona el film y les apasiona el documento escrito. A mi juicio Penn hace un buen trabajo. A lo que voy es que ayer compré en FNAC de Nueva Condomina el último ejemplar de "Mal de altura" (Into Thin Air) y mi sorpresa es que ha vendido 4 millones de ejemplares desde que se publicó en 1996. En 1998 fue finalista al Pulitzer. Fue muy polémio cuando apareció como artículo en la revista de montañismo en la que trabaja (Outside) porque contaba los intríngulis de una escalada al Everest en la que fallecieron varios alpinistas y que él responsabilizaba lo ocurrido a decisiones erróneas. Recientemente hemos visto como dos españoles, en diferenes expediciones, morían y luego tenía lugar una cierta polémica. Oyarzabal criticando a los sherpas de la famosa ochomileurista coreana por no ayudarle a rescatar a un amigo, por ejemplo. Aquella es tierra hostil como está  comprobando la murciana Lucía, que con 21 años está coronando el Cho Oyu, y que ha visto morir a un montañero ruso con el que subía cantando como si nada. Ella, en su inocencia, quería haberlo bajado, pero tanto sherpas como veteranos le aconsejaron que no se metiera en líos, que no estaba en España. La falta de oxígeno contribuye a no tener las ideas muy claras y como me dijo un día un oficial en unas maniobras en los Pirineos: "La montaña enseña lo peor y lo mejor de nosotros mismos", y cuanta razón tenía. Hay quién en dificultades en vez de ayudar intenta salvarse él a toda costa y a los demás que les zurzan o sin ir a los extremos, no comparte ni un mendrugo de pan. Un amigo apasionado de las bicis en cambio sostiene que es sobre las dos ruedas donde se ve al hombre. En realidad se ve a diario y en situaciones de lo mas cotidianas, pero es en la soledad de una montaña donde uno no tiene donde esconder o fingir convenciones e hipocresías sociales, eres ese 5 por ciento de neanderthal que todos llevamos dentro.