Hundertwasser

El pasado fin de semana viajé a Bratislava y Viena. En la ciudad de Sissi la visita obligada fue a la casa de Hundertwasser, un artista de los años 60 fallecido en 2000 y que además de gran pintor creó grandes edificios arquitectónicos en los que no hay ni una línea recta, que debieron ser toda una pesadilla para los albañiles que los construyeron y que hoy en día son una auténtica maravilla, una delicia para la vista y desconozco si lo será para vivir, porque en los techos hay cesped y posiblemente humedades en el interior, pero como él sostenía, la naturaleza era nuestra epidermis número 4 después de la piel, la ropa y la casa. Se construía su propia ropa y zapatos, y plantaba los árboles dentro de las casas, sacando las ramas por la ventana. Decía que cada ser humano debería tener el derecho de diseñar la fachada de su casa y llegó a construir una iglesia bajo la máxima de que la casa del Señor debiera ser un sitio al que deberías ir porque es hermoso, un lugar ideal, y desde luego que lo es. Aquí solo os incluyo algunas imágenes, pero os invito a que utilicéis San Google y os maravilléis, o mejor aún compréis un libro que ha editado Tachen sobre él.