Promesa del folk muere por detelladas de coyotes

La cantante de folk de Toronto (Canadá) Taylor Mitchell falleció el pasado mes de octubre de 2009 a causa de las mordeduras de dos coyotes salvajes, algo inusual. Al parecer iba a hacer acampada libre en el parque del monte del cabo Bretón, en Nueva Escocia. Los médicos que la atendieron no pudieron salvarle la vida, pero todavía se encontraba consciente y, según relata su madre en la página web dedicada a su memoria, quiso que no sacrificaran a los coyotes que la mataron, porque su mayor pasión era la naturaleza, y de hecho tenía intención de hacerse voluntaria de un organismo de vida salvaje de su ciudad natal. Solo grabó un disco, del que incluyo este video-tema con fotografías de esta joven que dejó este mundo a los 18 años por su pasión hacia la Naturaleza. Cuando ocurren este tipo de hechos siempre surgen voces de expertos que hablan de su acto de locura, su falta de preparación, voces contra las que su propia madre lucha. Esas mismas voces también critican a la alpinista murciana de la entrada anterior, que viajará sola al Tibet para escalar un 8.000, adonde ascenderá sin oxígeno y sin ningún tipo de ayuda de sherpas. Otros que acuden con toda la ayuda posible son los que ocupan más páginas de los diarios convencionales, pero no este tipo de blogs dirigidos a los pequeños detalles de la vida cotidiana, los que engrandecen al ser humano. Un experto me asegura que no eran coyotes, que eran un cruce entre Lobo Gris y Coyote, cuyo resultado es un animal con la fuerza del lobo y la osadia del coyote.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Si no habría sido devorada por la fama y por la industria discográfica.