Quimera del oro



Un cuarto de millón de personas acudieron como locos a la llamada del oro en el siglo XIX, pero no a California, no, sino a Alaska, recientemente comprada por Estados Unidos a los Rusos sin que éstos supieran que albergaba cien veces mas de lo que le pagaron en pepitas de oro. La mitad de los que fueron allí murieron de inanición, de frío, de calamidades y de yo que sé, porque poco se ha escrito sobre este asunto, pero de lo que se ha escrito os recomiendo "Quimera del oro" de Jack London, y si queréis reiros un poco la película de Charles Chaplin, donde aparece comiendo una suela de un zapato imaginando que era un gran manjar.
  La camadería en aquella época era tal que el 1 de agosto se les dejaba a los que no habían conseguido nada de oro que fueran a las zonas donde sí lo había para que al menos sacasen para vivir el resto del año. Como no había comida se echaban a suertes quién iba a por algo de comer, falleciendo por el camino. Fue tal la situación que el gobierno americano llegó a enviar ayuda, que llegó tarde. Existen pocas fotografías de aquel episodio, pero aquí tenéis algunas. También hay escasas imágenes de video en las que se ven con la clásica ropa de piel de alce o bisonte almizclero, cualquiera lo discierne en blanco y negro. Dejaron centenares de cabañas en una zona considerada como la mas inhóspita del planeta tras la Antártida y el Polo Norte. En la Gran Glaciaciación se unieron Asia y América y dicen que por ahí entraron las tribus que formarían todos los indios americanos que conocemos. Todavía quedan aquellos hielos de azul intenso que nadie ha pisado nunca y que solo han podido ser sobrevoladas.