Magnum

La manchega de 60 años Cristina García Rodero es la única persona española que ha ingresado en la prestigiosa agencia fotográfica Magnum. Durante veinte años retrató las costumbres y fiestas de todo el país, cuando nadie acudía a esas fiestas a retratarlas porque nadie les daba importancia e incluso se las consideraba como una rémora de una España paleta e inculta. Con las Autonomías se les valoró en exceso, con grandes presupuestos que las convirtieron en hermosos eventos con su concurrido grupo de borrachuzos y forasteros que acuden a comer por la patilla y mofarse del vecinod e turno.
Cristina echa de menos aquella España de los años 70 ingenua y con ingenio, que había heredado curiosidades de épocas remotas que casi nadie conocía su porqué, salvo Julio Caro Baroja, el único historiador que se interesó por estos temas carnavalescos.
Los genios de Magnum optaron por Cristina, por su visión inocente y fresca, porque cualquiera hace una fotografía, pero cada uno vemos las cosas de modo diferente. Dale una cámara a tu hijo y sabrás a lo que me refiero. El mío le do por sacar fotos a las boñigas, a los detalles más ínfimos en los que nadie había caído de todos los que viajabamos por la Navarra Vasca. Fue todo un descubrimiento. Hoy en día cualquiera hace fotos, cualquiera se las da de fotógrafo profesional, pero esta mujer, bajita, remolona y cándida, no va de nada, pero tiene un cúmulo de premios y reconocimientos que ya quisieran los que se tienen por grandes fotógrafos.