Misterio en el molino








Imaginaos escuchar en 1970 un vinilo con una portada tal que ésta que simula una película de terror, con cruces invertidas en el interior, que la música comienza con campanas sonando a muerte, lluvia y truenos en la distancia.
El sello discográfico Vértigo dio con la imagen perfecta: Primero invirtiendo el color natural, lo que se pondría de moda en la sicodelia de los 70, y después con esa misteriosa mujer.
La localización es un molino en el río Támesis: Mapledurham Watermill. Se da la circunstancia que en un país anglicano como el Reino Unido ese lugar fue un reducto católico, de un estilo Isabelino espléndido. Incluyo una instantánea de Francis Frith tomada en 1890.